Nace desde la idea de flujo y continuidad.
Las piezas capturan ese momento en que lo blando deja de moverse. Superficies onduladas, bordes que se pliegan sobre sí mismos y volúmenes que se integran, conservando la memoria de lo líquido en su forma final. Todo transmite una sensación de movimiento sostenido.
La esencia de la colección está en eso: hacer permanente algo que, en origen, era cambio.
Marea representa la emoción y la sensibilidad.
Lo que fluye sin perder forma.
Materia en estado continuo.